viernes, 8 de febrero de 2013

LAS TIC Y SU POTENCIAL EN LA EDUCACIÓN A DISTANCIA

 
Como punto de partida para abordar este tema es necesario puntualizar algunas características de esta modalidad educativa que exige e implica un paradigma pedagógico contextualizado en un nuevo escenario nacional e internacional centrado en una nueva concepción de enseñar, aprender y conocer. La educación a distancia y otras formas desescolarizadas del proceso educativo se constituyen en estrategias innovadoras pero exigentes para la democratización y posibilidades de acceso a la educación superior con calidad a un mayor número de estudiantes de regiones apartadas a nivel nacional e internacional y a una población productiva, económicamente activa.
 
De acuerdo con esto, el éxito de la modalidad depende, no solamente de la idoneidad ética pedagógica y profesional de quienes la impartimos, del conocimiento de las necesidades y condiciones de la población a la cual está dirigida, de la conceptualización de los sistemas de educación abierta y a distancia, etc.; sino de la calidad y buen manejo de los recursos didácticos que se produzcan y los medios que utilicemos para ponerlos al alcance de nuestros estudiantes, en la perspectiva de:
 
• Una formación centrada en la autonomía (toma de decisiones), la autoformación (autorregulación y disciplina) y el aprendizaje activo.
• La apropiación de estrategias pedagógicas y ejercicios didácticos que hagan posible la autogestión del conocimiento.
• La disposición de ambientes y construcción de escenarios inspirados en la autoformación, en el uso de medios y mediaciones y en el desarrollo de nuevas propuestas de aprendizaje que den cuenta de los contextos socio –culturales en los que se enmarca la comunidad docente-estudiante.
• Procesos de aprendizaje cooperativos y colaborativos para la profundización de saberes.
 
LAS MEDIACIONES TIC.
 
De acuerdo con lo anterior, se hace necesario abordar el tema de la Tecnologías de la Información y la Comunicación desde la perspectiva de las mediaciones, dentro de las cuales juegan un papel importante lo tecnológico y lo organizacional, pero donde lo esencial es lo pedagógico y lo comunicativo. En cuanto a las mediciones pedagógicas es necesario, entonces, orientar estas tecnologías como apoyo a los procesos de formación integral en el marco de los P.E.I. y los Modelos Pedagógicos de cada Institución, haciéndolas consistentes con las didácticas propias de cada área del conocimiento y fortaleciendo su potencial mediador con base en los principios, como lo proponen Jorge Malagáon y Yisel Frías (2004), de:
 
Intencionalidad. En la que los propósitos de su uso son manifiestos y compartidos por la comunidad educativa.
 
Trascendencia. Para que garanticen una reciprocidad que permita una adecuada interacción e Interactividad.
 
Significación. Que tengan sentido para el sujeto que aprende Por otro lado, ligada a la mediación pedagógica, está la medición comunicativa; en la que el uso de las TIC debe enfocarse a facilitar la mayor cantidad y la mejor calidad de las interrelaciones comunicativas entre los actores del proceso educativo aprovechando la multiplicidad de canales y soportes, así como la diversidad de modos de intercambio. Ejemplo de ello, las redes sociales, las comunidades digitales, los grupos de discusión virtual, etc; de manera que garanticen:
 
Un diálogo, permanente, abierto y flexible de los estudiantes con los materiales educativos, con sus profesores, con la información, con el conocimiento, con sus pares y compañeros, etc. etc. Configurando de esta manera procesos de interactividad, entendida como esa relación de carácter intelectual (cognitivo) entre los sujetos que aprenden y los medios.
 
Los intercambios de socialización humana, tanto sincrónicos como asincrónicos, utilizando diferentes canales comunicativos que en Educación a Distancia pueden ser, además de tecnológicos o mediatizados, directos o presenciales, pero que de todas maneras deben posibilitar la generación de redes de conocimiento, configurando así procesos eficientes de Interacción socio-cultural.
 
Visto de esta manera, el potencial de las TIC, en el desarrollo y fortalecimiento de la educación a distancia, se plantea como respuesta a las necesidades de superar las barreras de tiempo, espacio físico, actualización permanente de los recursos educativos, logística para la distribución de los mismos, acceso a las fuentes de información y conocimiento, etc; pero conservando las ventajas de la interacción entre los diferentes actores del proceso educativo, el contacto con compañeros y tutores y la participación activa del estudiante como gestor de su propio aprendizaje.
 
Pero, por otro lado, también plantea el gran reto de generar, desde la educación a distancia, ambientes de aprendizaje mucho más flexibles, dinámicos y pertinentes que respondan eficientemente a las necesidades e intereses de formación de nuestros estudiantes, que favorezcan la comprensión, el procesamiento e intercambio activos de información (y por ende de conocimiento), el aprendizaje colaborativo (en red) y en el sitio donde se encuentren ubicados los estudiantes (situado). Lo anterior en una perspectiva combinada (blended) o de b-learning; en la que no solo desde la virtualidad sino también desde espacios adecuados dentro las instituciones, a los que los estudiantes puedan asistir presencialmente -si así lo desean o lo requieren- se les ofrezca la posibilidad de tener acceso a los recursos tecnológicos que eventualmente requieran para hacer más eficiente su proceso formativo. Y…es aquí.. donde los recursos que nos ofrecen las TIC, como Internet, web 2.0, computación en la nube (cloud computing); medios de comunicación y distribución para teléfonos móviles, tablets, etc. (si estamos hablando de virtualidad) o recursos insitu como computadores y software para simulaciones, micromundos, laboratorios digitales, etc. pueden desarrollar todo el potencial para la educación a distancia a tono con las exigencias del mundo y de la sociedad moderna.
 
CONCLUSION: Todo lo anterior nos lleva a concluir que la educación a distancia debe desarrollarse como un sistema permanente abierto y flexible, que requiere, no solo la innovación de enfoques pedagógicos para facilitar el estudio autónomo e independiente, la autogestión formativa, el trabajo colaborativo, el desarrollo de procesos interactivos de comunicación y búsqueda del conocimiento propiciados por el diálogo entre miembros de la comunidad académica y la participación en redes de investigación y conocimiento; sino también del uso intensivo de las nuevas tecnologías informáticas y comunicativas; lo que, naturalmente, implica que las Instituciones garanticen la infraestructura necesaria para los servicios tecnológicos requeridos y una eficiente gestión administrativa alrededor de estos procesos, a partir de políticas, lineamientos y estándares claramente definidos y aprovechando toda su capacidad y conocimiento pedagógico, docente, didáctico y metodológico.
 
Referencia:
MALAGÓN H., Mario Jorge; FRIAS C., Yicel. La mediación como potencialidad de las tecnologías de la información y las comunicaciones en los procesos de enseñanza-aprendizaje. Lima, 2004.